ROSEUM Arte Contemporáneo extiende la invitación a su siguiente inauguración "La Tración de Las Imágenes" exhibición a dúo de Mónica Potenza y Esteban Rivero. Tras 11 años de su última muestra dual (y 15 de su proyecto más innovador, '"Mash up", la historieta gigante presentada en ArteBa 2011), Mónica Potenza y Esteban Rivero vuelven a presentar su obra juntos en el espacio de ROSEUM Arte Contemporáneo. La fecha es el día viernes 9 de octubre a las 19 horas en Libertad 257, 1°“A”, CABA.
Pareja tanto en el arte como en la vida, Potenza y Rivero encaran temáticas complementarias sobre los roles del hombre y la mujer en nuestra sociedad, así como también sobre el impacto de la tecnificación en la vida cotidiana actual.
Las obras de Mónica nos hablan del lugar de la mujer actual, condicionada por los estereotipos de un bagaje cultural que no logra desprenderse de los modelos del pasado. Apelando al lenguaje del collage (tanto digital como analógico), sus composiciones desenmarañan a través de la yuxtaposición una red de preconceptos y mandatos que continúan moldeando las subjetividades femeninas – y masculinas- de la misma forma que lo hacían hace 80 años, cuando las economías de posguerra conjuraban desde la publicidad un modelo hegemónico de felicidad doméstica y familiar.
Por otro lado, Esteban presenta una serie de pinturas -fuertemente cargadas de elementos propios del dibujo-, en las que se evidencia el tumultuoso vínculo del hombre de hoy con la tecnología; y la aparente angustia existencial generada por un nuevo paradigma social que, en última instancia, no deja de repetir los mismos patrones de alienación de larga data. Redes sociales, inteligencia artificial, pantallas omnipresentes y sobrecarga laboral parecen tener un elemento más continuista que rupturista en su rol de supuesto cambio social; dejando flotar en el aire (o en globos de historieta) dudas existenciales tan antiguas como vigentes.
En el aspecto plástico/formal, Potenza expande el lenguaje del collage y lo digital y lo reconstituye en pintura, haciendo así un círculo completo que nos lleva de vuelta a una forma de tradición reformulada. Combinando pintura a pincel con una infinidad de trazos de marcadores de pintura, intenta (y logra) un acabado netamente pictórico, cargado de trazos rápidos y gestuales que se combinan hasta lograr una gran trama de color innegablemente meditada y planificada.
Mientras tanto, Rivero retoma elementos gráficos y formales propios de la historieta (balloons, viñetas, fuentes tipográficas) y del dibujo como forma expresiva en sí misma -no como simple soporte arquitectónico de la pintura- para combinarlos en sus telas con acrílico e imágenes digitales trasferidas manualmente, reflejando así desde lo estético la búsqueda discursiva de las obras. No hay en ellas una intención de rechazar o negar los cambios tecnológicos y sociales que nos rodean cada vez con más velocidad, pero sí de tomarse el tiempo (cada vez menos disponible) para reflexionar, desde nuestra identidad y nuestro pasado, sobre cuánto hay de bueno en ellos.
05/10/2026