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"No es la Mona Lisa, es la Hekking Mona Lisa."

 

En 1950, un comprador y revendedor de antigüedades llamado Raymond Hekking armó un revuelo en el mercado del arte. Hekking aseguraba que la Mona Lisa que él había comprado por £3 era la verdadera, y la que estaba en el Louvre era una copia. Se necesitó la ayuda de un experto en el tema como Pierre Etienne para develar el misterio. 

A comienzos de la Primera Guerra Mundial, en 1914, la Mona Lisa había sido robada del Louvre. Con ese dato en mente Hekking aclamaba que la Mona Lisa original era la que estaba en su poder y que no existía forma de que el Louvre pudiera probar lo contrario. 

Raymond consultó con el famoso historiador de arte Max Jacob Friedländer, a pesar de que su área de expertise fuera la pintura flamenca. Friedländer sugirió que podía ser la Mona Lisa y esto aumentó el compromiso de su dueño por legitimar este supuesto.  

Hekking era bastante bueno creando publicidad sobre el tema, así que decidió armar una pequeña película donde se lo veía a él examinando la pintura y a unos expertos que hacían lo mismo para darle peso a sus aseveraciones. Su mayo golpe fue lanzar esta filmación en el preciso momento en el que el Louvre mandó a la Gioconda a Washington D.C. para una exposición. 

A pesar de todo, el caso fue tomado con mucha seriedad, lo que hizo que Etienne terminara escribiendo artículos en francés, ruso e inglés sobre lo sucedido. Incluso al día de hoy la obra es famosa entre los curadores del Louvre, y es conocida como la Mona Lisa de Hekking.

Según Etienne esto es un ejemplo de “el poder de la imagen”, así como también lo son las pinturas de Warhol sobre Marilyn, tiene el mismo impacto. La Mona Lisa es el epítome del Renacimiento europeo, lo cual explica que haya coleccionistas de copias de la misma. El historiador agrega que este caso habla sobre “crear nuestra propia historia”. La obra resultó ser de un artista italiano anónimo del siglo XVII, pero “en un mundo lleno de imágenes, donde las más imponentes son las que quedan en nuestra mente, esta situación nos permite seguir soñando.”

Fuente: El curioso caso de la Hekking Mona Lisa | Christie's (christies.com)

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